Un trazo fino dibuja el contorno
una sombra de amor
Que rodea el aire, lo apresa
Y lo asfixia.
Concédeme el deseo de ver
Rotas las cadenas que aprisionan
El cansado corazón de la luna.
Quiere ser libre y consultar a la
Voluspa su destino
Quiere al tímido sol invitar,
Ella lo ama y él lo sabe
Pero las estrellas son celosas
Y se interponen.
¿Por que las hermanas ocultan
A su hermano?
Luna quiere ser madre y el sol
Padre, pero las estrellas no quieren
Ser tíos.
Es el drama del universo.
Cada eclipse, representa
el encuentro en secreto
de los mas hermosos
amantes espaciales.
Federico (01/09/09)
lunes, 31 de agosto de 2009
lunes, 10 de agosto de 2009
CONSTRUIR LA HISTORIA
Con sus pinceles
Dos jóvenes construyen
La historia en un Cuadro
El color rojo indica los acontecimientos
En donde la sangre y la guerra imperaron
Este color se transforma en negro por momentos
Dando paso a la muerte y la tragedia.
en los alrededores de estos colores aparece el color azul
que denota los avances del espíritu de la
humanidad y el amarillo los avances materiales.
finalmente en el centro, se encuentra un gran corazón
dibujado y pintado de color verde, deslumbrante, luminoso
y lleno de esperanza. Esa esperanza que nace al saber
que uno no esta solo pintado un nuevo amanecer.
Federico y Guiou (10/08/09)
Dos jóvenes construyen
La historia en un Cuadro
El color rojo indica los acontecimientos
En donde la sangre y la guerra imperaron
Este color se transforma en negro por momentos
Dando paso a la muerte y la tragedia.
en los alrededores de estos colores aparece el color azul
que denota los avances del espíritu de la
humanidad y el amarillo los avances materiales.
finalmente en el centro, se encuentra un gran corazón
dibujado y pintado de color verde, deslumbrante, luminoso
y lleno de esperanza. Esa esperanza que nace al saber
que uno no esta solo pintado un nuevo amanecer.
Federico y Guiou (10/08/09)
domingo, 2 de agosto de 2009
DIAS CON MI PADRE
Al contemplar las plazas enrejadas, mil recuerdos vacilan en mi mente, algunos hermosos y otros duros, los más bellos sin duda son aquellos que tengo con mi padre.
Aún recuerdo nuestras vivencias en la calle, donde él, con una simple sonrisa hacia frente a todas las tempestades y consecuencias de ser pobre. Siempre decía lo afortunados que éramos, porque si bien no teníamos ni techo ni comida, podíamos ser libres, convertirnos en un sin fin de personajes, sin hacer caso a la critica callejera. Recuerdo que su personaje favorito era el Quijote y siempre por decantación yo era Sancho Panza, a pesar de que el tenia mas barriga que yo. Estas aventuras se potenciaban cuando conseguíamos los elementos para expandirla, los palos de escoba eran nuestros corceles, las ramas eran nuestras espadas y las cajas de pizza de un lugar coqueto eran nuestros escudos. Nuestro tenaz enemigo eran los tachos sin payos de la basura, letales, gigantes desde mi perspectiva, pero solo eran un reto para mi padre.
A decir verdad, no recuerdo la cantidad de personajes que interpretamos, ¡fueron tantos! ¡Y tan variados!, lo mejor de nuestra relación fue la fantasía
En cuanto a la supervivencia en el mundo real, solíamos mendigar u ofrecer nuestros shows literarios, a la gente magra del subte, nuestras interpretaciones de clásicos solían de ser del agrado de la gente y esto nos permitía sobrevivir un día más en la tierra. Mi padre siempre me decía con una gran sonrisa
- hijo, ellos no son distintos a nosotros, ellos también han venido a la tierra a sobrevivir en vez de vivir, su imaginación muere cada día al finalizar el horario laboral, el mundo esta perdiendo el amor, pero se y tengo mucha fe de que esto va a cambiar, por que no se puede vivir así por siempre, solo falta la explosión de la conciencia, nada mas, vernos como humanos y no como números, sentir nuestra sangre y nuestra piel, saber que somos únicos en el tiempo y que el cielo solo es una extensión de nuestros sueños.
Sus palabras eran dagas que penetraban hondamente en mi, jamás escuche a una persona que no fuera él, ¡lo sabia todo! Era mi mejor maestro y amigo.
Una de sus mejores características era su concepción de justicia, siempre mediando por el bien de todos, muchas veces el hecho de ser pobre jugaba en su contra y se transformaba en un chivo expiatorio para los filosos cuchillos verbales de los pudientes, pero aún así, siempre velo por la seguridad de todos los seres humanos sin distinguir su clase, color o religión. Él no quería dinero, ni favores, se contentaba tan solo con un gracias. Siempre me decía.
- Sancho, un gracias sincero, de esos que salen del corazón, vale más que todo el dinero del mundo, por que no es José o Susana los que hablan sino aquello que nos hace humanos, nuestras almas.
A pesar de ser ateo, el creía en el alma como aquello único del ser humano que le brinda su esencia de distinción.
Así es… mi padre era un ser excepcional y debe ser por eso que la muerte se fijo en él, semejante esmeralda no era digna de ser contemplada por humanos.
Una fría noche de invierno, mi padre y yo buscamos refugio para la noche, pero no encontramos nada, el frió era cada vez mas intenso y nuestras ropas harapientas no ayudaban. A pesar de que caminamos mucho, esto no nos sirvo para entrar en calor, era tal la helada que nuestros pulmones parecían icebergs.
Las horas se secaban como un saco de té usado, y nuestras vidas se iban con cada brisa invernal.
Finalmente, paramos en una plaza del centro de la ciudad y allí mi padre, me miro fijo a los ojos y con la sonrisa mas brillante que vi en mi vida me dijo:
- lazarillo, dormiremos en esta plaza y yo te cubriré con mi chaqueta, no ha de ser que te agarres un resfriado y tenga que actuar horas extras para cómprate los benditos yuyos medicinales, así que no quiero quejas ni reproches. Pensemos que estas son vacaciones en un monte helado y que pronto el gigante nórdico del hielo querrá venganza por invadir y usurparle sus tierras, así que tenemos que descansar mucho para poder combatir a ese cruel adversario
Al pronunciar estas palabras nos acostamos en el banco central de la plaza y con sus grandes brazos me abrazo alrededor del cuerpo dejando muy pocos lugares expuestos al frió, su cabeza se acostó cerca de mi oreja y con una dulce voz pronuncio.
- sos y serás mi orgullo por siempre, mi gran compañero de aventuras.
De esta manera se termino la noche y con ella la vida de mi maestro, al despertar vislumbre su sonrisa inmóvil, inobjetable, su cuerpo estaba helado debido a que en el transcurso de la noche él me había cedido su chaqueta quedando en remera, expuesto a la helada. De esta manera, lo último que había hecho en su vida fue sonreír, protegerme y abrazarme.
El fin de mi padre dio lugar a una serie de interminables acontecimientos en mi vida, pase por reformatorios, por comisarías, hospitales públicos. Con los años, el destino me otorgo una beca en la universidad de la calle, donde aprendí aquello que mi padre ya sabia y día tras día aplico esos conocimientos a mis jóvenes “sanchos” que con el paso del tiempo crecen en número a lo largo y ancho de la ciudad, dando como resultado una legión de historias y personajes dignos de ser escuchados.
Federico (02/08/09)
Aún recuerdo nuestras vivencias en la calle, donde él, con una simple sonrisa hacia frente a todas las tempestades y consecuencias de ser pobre. Siempre decía lo afortunados que éramos, porque si bien no teníamos ni techo ni comida, podíamos ser libres, convertirnos en un sin fin de personajes, sin hacer caso a la critica callejera. Recuerdo que su personaje favorito era el Quijote y siempre por decantación yo era Sancho Panza, a pesar de que el tenia mas barriga que yo. Estas aventuras se potenciaban cuando conseguíamos los elementos para expandirla, los palos de escoba eran nuestros corceles, las ramas eran nuestras espadas y las cajas de pizza de un lugar coqueto eran nuestros escudos. Nuestro tenaz enemigo eran los tachos sin payos de la basura, letales, gigantes desde mi perspectiva, pero solo eran un reto para mi padre.
A decir verdad, no recuerdo la cantidad de personajes que interpretamos, ¡fueron tantos! ¡Y tan variados!, lo mejor de nuestra relación fue la fantasía
En cuanto a la supervivencia en el mundo real, solíamos mendigar u ofrecer nuestros shows literarios, a la gente magra del subte, nuestras interpretaciones de clásicos solían de ser del agrado de la gente y esto nos permitía sobrevivir un día más en la tierra. Mi padre siempre me decía con una gran sonrisa
- hijo, ellos no son distintos a nosotros, ellos también han venido a la tierra a sobrevivir en vez de vivir, su imaginación muere cada día al finalizar el horario laboral, el mundo esta perdiendo el amor, pero se y tengo mucha fe de que esto va a cambiar, por que no se puede vivir así por siempre, solo falta la explosión de la conciencia, nada mas, vernos como humanos y no como números, sentir nuestra sangre y nuestra piel, saber que somos únicos en el tiempo y que el cielo solo es una extensión de nuestros sueños.
Sus palabras eran dagas que penetraban hondamente en mi, jamás escuche a una persona que no fuera él, ¡lo sabia todo! Era mi mejor maestro y amigo.
Una de sus mejores características era su concepción de justicia, siempre mediando por el bien de todos, muchas veces el hecho de ser pobre jugaba en su contra y se transformaba en un chivo expiatorio para los filosos cuchillos verbales de los pudientes, pero aún así, siempre velo por la seguridad de todos los seres humanos sin distinguir su clase, color o religión. Él no quería dinero, ni favores, se contentaba tan solo con un gracias. Siempre me decía.
- Sancho, un gracias sincero, de esos que salen del corazón, vale más que todo el dinero del mundo, por que no es José o Susana los que hablan sino aquello que nos hace humanos, nuestras almas.
A pesar de ser ateo, el creía en el alma como aquello único del ser humano que le brinda su esencia de distinción.
Así es… mi padre era un ser excepcional y debe ser por eso que la muerte se fijo en él, semejante esmeralda no era digna de ser contemplada por humanos.
Una fría noche de invierno, mi padre y yo buscamos refugio para la noche, pero no encontramos nada, el frió era cada vez mas intenso y nuestras ropas harapientas no ayudaban. A pesar de que caminamos mucho, esto no nos sirvo para entrar en calor, era tal la helada que nuestros pulmones parecían icebergs.
Las horas se secaban como un saco de té usado, y nuestras vidas se iban con cada brisa invernal.
Finalmente, paramos en una plaza del centro de la ciudad y allí mi padre, me miro fijo a los ojos y con la sonrisa mas brillante que vi en mi vida me dijo:
- lazarillo, dormiremos en esta plaza y yo te cubriré con mi chaqueta, no ha de ser que te agarres un resfriado y tenga que actuar horas extras para cómprate los benditos yuyos medicinales, así que no quiero quejas ni reproches. Pensemos que estas son vacaciones en un monte helado y que pronto el gigante nórdico del hielo querrá venganza por invadir y usurparle sus tierras, así que tenemos que descansar mucho para poder combatir a ese cruel adversario
Al pronunciar estas palabras nos acostamos en el banco central de la plaza y con sus grandes brazos me abrazo alrededor del cuerpo dejando muy pocos lugares expuestos al frió, su cabeza se acostó cerca de mi oreja y con una dulce voz pronuncio.
- sos y serás mi orgullo por siempre, mi gran compañero de aventuras.
De esta manera se termino la noche y con ella la vida de mi maestro, al despertar vislumbre su sonrisa inmóvil, inobjetable, su cuerpo estaba helado debido a que en el transcurso de la noche él me había cedido su chaqueta quedando en remera, expuesto a la helada. De esta manera, lo último que había hecho en su vida fue sonreír, protegerme y abrazarme.
El fin de mi padre dio lugar a una serie de interminables acontecimientos en mi vida, pase por reformatorios, por comisarías, hospitales públicos. Con los años, el destino me otorgo una beca en la universidad de la calle, donde aprendí aquello que mi padre ya sabia y día tras día aplico esos conocimientos a mis jóvenes “sanchos” que con el paso del tiempo crecen en número a lo largo y ancho de la ciudad, dando como resultado una legión de historias y personajes dignos de ser escuchados.
Federico (02/08/09)
miércoles, 29 de julio de 2009
creo que nosotros los humanos, llegado el momento, debemos evaluar la direccion de nuestras vidas, si son satisfactorias o no, si realmente cumplimos nuestros sueños o los de otros.
tal vez la pregunta detonante para esta busqueda pueda ser la siguiente.
¿no desearias volver a nacer?
en cuanto mi respuesta, todavia no tengo una determinacion, asi que opto por responder "no se"
Federico (30/07/09)
tal vez la pregunta detonante para esta busqueda pueda ser la siguiente.
¿no desearias volver a nacer?
en cuanto mi respuesta, todavia no tengo una determinacion, asi que opto por responder "no se"
Federico (30/07/09)
lunes, 20 de julio de 2009
EL BOSQUE
Lejos, en un bosque, el tiempo piensa y lee. Busca desesperadamente la receta que cure las heridas que él mismo forjo. A breves pasos de él se encuentra la muerte, triste, desolada porque nadie la reconoce como una artista, como un colega poeta sino todo lo contrario, como una calavera llena de maldad habida y deseosa de almas.
En este bosque la lluvia llora y los ríos se ahogan en el mar, no es un bosque mágico sino un lugar humano y mortal
Por las noches el deseo y el peligro se miran, pero no se tocan, tiene pavor de que el miedo los encuentre en su aventura y los castigue. Miles de historias surcan este bosque, algunas trágicas y otras felices.
¡Perdón por el olvido querido lector! Aun me resta decirte que la soledad anda por allí, tejiendo suéteres a las almas que el amor dejo varadas.
FEDERICO(20/07/09)
En este bosque la lluvia llora y los ríos se ahogan en el mar, no es un bosque mágico sino un lugar humano y mortal
Por las noches el deseo y el peligro se miran, pero no se tocan, tiene pavor de que el miedo los encuentre en su aventura y los castigue. Miles de historias surcan este bosque, algunas trágicas y otras felices.
¡Perdón por el olvido querido lector! Aun me resta decirte que la soledad anda por allí, tejiendo suéteres a las almas que el amor dejo varadas.
FEDERICO(20/07/09)
viernes, 17 de julio de 2009
LA INVITACION
La invitacion
El reloj marca las cinco y el café sigue allí, puro sin azúcar y sin revolver. Observo por encima de mi campera gris a una viejita muy conocida en el barrio, ella se llama doña paloma, todos la conocen por ser una persona que escucha y aconseja, a su lado se encuentra una chica joven, de estatura mediana y muy hermosa. Intente adivinar su edad observando sus ojos pero fue imposible por que estos no denotaban un tiempo claro sino todo lo contrario, era verdes, luminosos, eternos.
Sus labios hablaban con paz y amor, sus manos acariciaban una taza de alguna bebida caliente, ¿será Té o talvez café? ¿Que le gustara?... la verdad no lo se, pero sea lo que sea quiero que sepa que tengo una envidia fatal por que esta bebida descarada tiene el placer de escabullirse en su boca. Por otro lado, la viejita escucha atentamente gesticulando con su cabeza afirmaciones y negaciones.
¿Qué le estará diciendo, hablara de algún amor, algún novio? Ahh cuantas dudas, mi cabeza no deja de atormentarme, el no saber me molesta. ¡Por que no puedo leer la mente! ¡Que útil seria en este momento!
Ella sonríe y eso me vulnera mas, mi iceberg rojo ya no se puede mantenerse en pie, cede ante sus ojos, ante su pelo naranja como el otoño, cede a la sonrisa.
Por momentos, agacho mi cabeza y disfruto de la música que mi Mp3 dispersa por mis oídos. Silent waters, es el tema elegido en esta ocasión, es tan sublime, tan perfecto como ella. Por momentos creo sentir que me mira pero no estoy seguro, una parte de mi quiere eso con toda el alma, lo desea, lo implora.
El café ya se enfrió, pero igual sigo sentado, no tengo intención de moverme, esto que esta sucediendo solo puede darse una vez en la vida y tengo que aprovecharlo… talvez si me acerco y la saludo puede darse una situación como para entablar un dialogo, pero doña paloma esta ahí y no quiero interrumpirla, la respeto mucho.
¡Vamos Caleb, acércate, vamos adquiere valor y pregunta!, para mis adentros esta idea tiene valor pero la realidad es otra. Esta situación me esta quemando por dentro, tensa cada músculo y no me permite pensar en otra cosa.
Estoy cansado, no puedo seguir ocultándolo, tengo que hacerlo, quiero saber si el cielo que hay en su corazón es capaz de tolerarme, me levantare y le preguntare si quiere ir a tomar un café o a pasear por el jardín botánico o al lugar que ella elija, ya no me importa el lugar, solo ella y su dulce voz. Todo se torna más difícil a medida que me acerco a su mesa, pero bueno, creo que de esta manera será MAS INTERESANTE.
Federico 17/07/09
El reloj marca las cinco y el café sigue allí, puro sin azúcar y sin revolver. Observo por encima de mi campera gris a una viejita muy conocida en el barrio, ella se llama doña paloma, todos la conocen por ser una persona que escucha y aconseja, a su lado se encuentra una chica joven, de estatura mediana y muy hermosa. Intente adivinar su edad observando sus ojos pero fue imposible por que estos no denotaban un tiempo claro sino todo lo contrario, era verdes, luminosos, eternos.
Sus labios hablaban con paz y amor, sus manos acariciaban una taza de alguna bebida caliente, ¿será Té o talvez café? ¿Que le gustara?... la verdad no lo se, pero sea lo que sea quiero que sepa que tengo una envidia fatal por que esta bebida descarada tiene el placer de escabullirse en su boca. Por otro lado, la viejita escucha atentamente gesticulando con su cabeza afirmaciones y negaciones.
¿Qué le estará diciendo, hablara de algún amor, algún novio? Ahh cuantas dudas, mi cabeza no deja de atormentarme, el no saber me molesta. ¡Por que no puedo leer la mente! ¡Que útil seria en este momento!
Ella sonríe y eso me vulnera mas, mi iceberg rojo ya no se puede mantenerse en pie, cede ante sus ojos, ante su pelo naranja como el otoño, cede a la sonrisa.
Por momentos, agacho mi cabeza y disfruto de la música que mi Mp3 dispersa por mis oídos. Silent waters, es el tema elegido en esta ocasión, es tan sublime, tan perfecto como ella. Por momentos creo sentir que me mira pero no estoy seguro, una parte de mi quiere eso con toda el alma, lo desea, lo implora.
El café ya se enfrió, pero igual sigo sentado, no tengo intención de moverme, esto que esta sucediendo solo puede darse una vez en la vida y tengo que aprovecharlo… talvez si me acerco y la saludo puede darse una situación como para entablar un dialogo, pero doña paloma esta ahí y no quiero interrumpirla, la respeto mucho.
¡Vamos Caleb, acércate, vamos adquiere valor y pregunta!, para mis adentros esta idea tiene valor pero la realidad es otra. Esta situación me esta quemando por dentro, tensa cada músculo y no me permite pensar en otra cosa.
Estoy cansado, no puedo seguir ocultándolo, tengo que hacerlo, quiero saber si el cielo que hay en su corazón es capaz de tolerarme, me levantare y le preguntare si quiere ir a tomar un café o a pasear por el jardín botánico o al lugar que ella elija, ya no me importa el lugar, solo ella y su dulce voz. Todo se torna más difícil a medida que me acerco a su mesa, pero bueno, creo que de esta manera será MAS INTERESANTE.
Federico 17/07/09
miércoles, 15 de julio de 2009
EL PANTANO
Mi cuerpo cae rápidamente por un barranco, las rocas cortan y lastiman mi cuerpo,
Los árboles hacen caso omiso a mi presencia y se apartan dejándome caer. El viento se hacia cada vez mas fuerte por la velocidad de la caida y mi cuerpo se tornaba cada vez mas débil, mis pensamientos se anulaban por los golpes y se presentaban difusos, algunos eran alegres y otros tristes.
El descenso parecía no tener fin hasta que para mi suerte un fétido pantano me recibió con los brazos abiertos, me deslice por un surco de agua y barro, quedando boca abajo con mi cara enterrada en el lodazal. El olor era repugnante, la vista era aun peor debido a los árboles que encerraban el pantano y lo alejaban fatídicamente de los rayos solares.
De rodillas observe al cielo en busca de luz, pero todo fue inútil, la oscuridad era completa.
En cuatro patas como un bebe recorrí el oloroso pantano utilizando las manos como perros lazarillos. Ramas secas, barro, hojas y piedras componían el follaje que mis manos divisaban en la penumbra.
Miles de preguntas taladraban mi cabeza, ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado a esto?
¿Dónde comenzó todo?. Los pensamientos se mezclaban y las respuestas brillaban por su inexistencia,por un momento, mi ser creyó en el fin, hasta que sin esperarlo mi mano toco un nuevo componente en el nefasto follaje.
Su textura era suave, sedosa, fina y acolchonada, era algo totalmente distinto. Roce la parte inferior divisando un tallo que se extendía hasta el agua embarrada, en la parte superior los pétalos me hicieron percatar de que esto no era algo común para un pantano. Era una flor!!! , una rosa roja!!! Luminosa, llena de vida, forjada por el viento, nacida en el olvido y la soledad.
Mi corazón se pinto de color rojo nuevamente, entre tanta desdicha había esperanza después de todo. Al ponerme de pie contemple una vez mas aquella flor, el valor corría por la sangre y el impulso fue el santo que alumbro el sendero para que pudiera escapar de allí, con pasos largos y resbalones supere los obstáculos de ese lugar.
Al ver la luz de la vida volví a nacer, ya nada era como antes, no tenia nombre ni nación, tampoco era hombre ni mujer... era libre.
Anestesiado por el cansancio busque asilo en la sombra de un árbol muy grande, allí pose mi cuerpo y cerré los ojos. Comencé a pensar en aquella flor y su vida, nacida en la oscuridad brillaba por si misma con tanta luz como una estrella. Semejante hallazgo merecía un nombre, pero el desgaste me forzó a postergar ese pensamiento entrando en un eterno sueño.
En mis sueños, los campos Eliseos conponian todo el paisaje y un ángel estaba a mi lado. Poso su boca sobre mis oídos y susurro:
- tengo un nombre para tu rosa, llámala Gulia.
FEDERICO (15/07/09)
Los árboles hacen caso omiso a mi presencia y se apartan dejándome caer. El viento se hacia cada vez mas fuerte por la velocidad de la caida y mi cuerpo se tornaba cada vez mas débil, mis pensamientos se anulaban por los golpes y se presentaban difusos, algunos eran alegres y otros tristes.
El descenso parecía no tener fin hasta que para mi suerte un fétido pantano me recibió con los brazos abiertos, me deslice por un surco de agua y barro, quedando boca abajo con mi cara enterrada en el lodazal. El olor era repugnante, la vista era aun peor debido a los árboles que encerraban el pantano y lo alejaban fatídicamente de los rayos solares.
De rodillas observe al cielo en busca de luz, pero todo fue inútil, la oscuridad era completa.
En cuatro patas como un bebe recorrí el oloroso pantano utilizando las manos como perros lazarillos. Ramas secas, barro, hojas y piedras componían el follaje que mis manos divisaban en la penumbra.
Miles de preguntas taladraban mi cabeza, ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado a esto?
¿Dónde comenzó todo?. Los pensamientos se mezclaban y las respuestas brillaban por su inexistencia,por un momento, mi ser creyó en el fin, hasta que sin esperarlo mi mano toco un nuevo componente en el nefasto follaje.
Su textura era suave, sedosa, fina y acolchonada, era algo totalmente distinto. Roce la parte inferior divisando un tallo que se extendía hasta el agua embarrada, en la parte superior los pétalos me hicieron percatar de que esto no era algo común para un pantano. Era una flor!!! , una rosa roja!!! Luminosa, llena de vida, forjada por el viento, nacida en el olvido y la soledad.
Mi corazón se pinto de color rojo nuevamente, entre tanta desdicha había esperanza después de todo. Al ponerme de pie contemple una vez mas aquella flor, el valor corría por la sangre y el impulso fue el santo que alumbro el sendero para que pudiera escapar de allí, con pasos largos y resbalones supere los obstáculos de ese lugar.
Al ver la luz de la vida volví a nacer, ya nada era como antes, no tenia nombre ni nación, tampoco era hombre ni mujer... era libre.
Anestesiado por el cansancio busque asilo en la sombra de un árbol muy grande, allí pose mi cuerpo y cerré los ojos. Comencé a pensar en aquella flor y su vida, nacida en la oscuridad brillaba por si misma con tanta luz como una estrella. Semejante hallazgo merecía un nombre, pero el desgaste me forzó a postergar ese pensamiento entrando en un eterno sueño.
En mis sueños, los campos Eliseos conponian todo el paisaje y un ángel estaba a mi lado. Poso su boca sobre mis oídos y susurro:
- tengo un nombre para tu rosa, llámala Gulia.
FEDERICO (15/07/09)
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