lunes, 19 de marzo de 2012

Seguimos en Pie


A carne viva esperaron
detrás de esas banderas,
detrás de esas ideas.
Hacen historia los que
todavía son sombras

Lucharon por erradicar
el mal, de lo que no sonríen.
Pintar de verde  los corazones
enfermos, esa era la meta

Nuestro canto puede ser hoy
una vida flameante, una bandera
de esperanza quizás… un puente
que conecte sueños

Que tengan miedo los pobres
errantes con botas, su codicia
es su límite.
El sol siempre brillara
sobre nuestros cuerpos ocultos
y las lagrimas de la memoria
nos harán florecer nuevamente

Ya los vimos caer una y otra vez,
son gigantes inconcientes que siempre
resurgen.
Atacar la raiz y no la rama, ahí existirá
justicia…

Venceremos con una aula grande y
muchos lápices, con guardapolvos blancos
y sucios de tanto andar.

Pensamos nuestra memoria como
un pasado trágico, un presente de lucha
y un futuro de esperanza.

Federico... 19/03/12


domingo, 11 de marzo de 2012

En mis sueños

Solo en el insomnio sueño
con la realidad,
pues este no es mi mundo
porque yo nunca lo soñé.
No puse ese monumento ahí
y menos esas banderas flameantes
que llaman a la desigualdad,
yo nunca lo soñé.

Caviar y un gran auto, bellos
adoquines de pornostar,
elementos reales que nunca
soñé, porque siempre camine
y me deleite con mi propia
cocina

Marchan como soldados, los corazones
que tienen precio, las almas en barata.
Nunca soñe con un mercado del amor
siempre lo soñe creciendo libre
en el pasto, bajo mis pies, entre mis manos
frente a mis ojos.

Es en mi sueño donde mueren las ideas
alli, donde la paz habita.
¿Puede un canto ser estrella e iluminar a los de abajo?
Tal vez mi sueño sea cantado, por
esos muertos que todavía caminan.

  Federico 11/03/2012

martes, 28 de febrero de 2012

Las memorias de Caleb / Parte 3

No digo nada nuevo, si opino que el mundo esta loco, perdido y ahogado en la hipocresía y el desinterés. No, la verdad, no digo nada nuevo, pierdo el tiempo tal vez, quizás debería preocuparme menos… ¡Pero que más da! ¡Soy así! Comer, cagar, morir nacer o sufrir, ¿quien sabe? Quizás este es el juego de la vida y yo sigo en el punto de partida, muy pocas cosas aprendí de todo esto, me sostengo en teorías, pienso y solo hago eso, no realizo acciones directas, solo las pienso… ahí esta el error… creo.
Todos caminan, van para atrás y para adelante, miro a la gente atrevida por la ventana y me concentro en su valentía, la de afrontar con una sonrisa sus días, pero… ¿Cuántos de ellos serán realmente felices? ¿Alguien vivirá de sus sueños sobre el gris cemento? Los taxistas, los mendigos, todos me obligan a reflexionar.
Pierdo las esperanzas, me reniego por momentos, más tarde lo acepto, este barullo no es más que una tómbola de cosas.
Necesito un Té, una mujer y una buena vida… mejor me conformo con el Té, no se puede aspirar a más por el momento.

Caleb contempló largo rato la ciudad por su ventana, el día se disfrazaba soleado, clima intenso y perfecto. Ingirió lentamente un Té de tilo y busco ropa limpia en el armario. Golpeo varias veces la puerta trunca de su hogar y se despidió en silencio del único lugar que podía contenerlo, su hogar.
Tres colectivos pasaron antes de poder viajar rumbo a su trabajo, los observo en silencio, sin odio, casi acostumbrado, solo un leve suspiro broto de su cuerpo. Pensó en oscarcito y su visita de la tarde, un pequeño dejo de alegría, antes de ir a trabajar. Si su mejor amigo, la otra parte de su vida y sobretodo… su toximan favorito, el proveedor de cielos.
Las puertas del supermercado se abrieron, el aire frío y el olor a carne impactaron directamente en sus pulmones, tosió sin taparse, con desgano y sin mirar a su alrededor, caminó en silencio por los largo pasillos del hipermercado, esquivó cada intento de contacto y con fuerza, empujo las puertas del deposito, cargo varios packs de botellas antes de sentir que estaba trabajando, el mecánico impulso que lo agobiaba ya generaba realidades alternas, inconsistencias en el tiempo, poco control de las acciones.
Finalmente y sin quererlo, Caleb se vio interrumpido por una extraña voz:
-Buen día.. ¿Usted quien es? – pregunto el desconocido con tono seco.
El muchacho giro su cuello y miro por sobre sus hombros unos segundos, inmediatamente volvió al trabajo y dijo:
- un repositor, ¿Quien es usted?
Absorto por la contestación, el misterioso hombre cambio su postura inicial por una mas recta y con el pecho mas pronunciado.
– Ya se que sos un repositor, te pregunte tu nombre y me parece de muy mal gusto tu tono. Igual yo no soy como vos.
Al escuchar estas palabras, el joven miro atentamente al extraño. Por su forma de vestir, comprendió que hablaba con un gerente o algo parecido.
– Soy el nuevo gerente de zona, Guillermo Rodríguez – dijo con tono sublime.
-Caleb es mi nombre – dijo en voz baja el muchacho y extendió su mano.
El gerente lo observo un instante y con una mueca socarrona prolongada en su boca hablo:
– Para saludarme a mí, tenés que sacarte los guantes de trabajo primero.
Atónito, miro al gerente, un odio infernal cruzó su alma como miles de caballos corriendo libres por el campo. “Porque habría de saludarlo como si fuera una eminencia”- pensó- “Es un mortal igual que yo, si este pelotudo se muere, el mundo seguirá girando y pocos se preocuparan de él, pobre imbecil”.
Mudo… Caleb retiro su mano y volvió al trabajo, dándole la espalda al nuevo hombre dios de las góndolas.
- te la voy a hacer difícil mal educado – dijo el Jefe y se retiró insultando suavemente.
¡Que idiota! Grito el joven, ante la mirada de todos los consumidores, que asustados, veían al gil laburador, cubierto de botellas mirando el cielo.
El reloj asesino al numero once y el doce tomo su lugar, el día había terminado, era hora de salir. No mas jefes, no mas botellas, solo paraísos artificiales para el resto del día.


Oscarcito, ¡Allá voy!


miércoles, 1 de febrero de 2012

Puentes en el Cielo (Para todos los que perdieron...)

Ya no hay cadenas que te
aten a esta tierra,
veo a lo lejos muchos
puentes en el cielo.
Mi buen amigo
deben ser para ti...
Si, son para ti,
los construí con nuestros
recuerdos y alegrías.
Esos puentes que ves
ahí son todas las vidas
que no dejamos de vivir,
pasado, presente y futuro.
Están hechas con un cimiento
fuerte y noble... como nosotros,
como los lazos que nos unieron
en los tiempos dorados.
Te recuerdo con belleza
Te recuerdo con fuerza
Te recuerdo cada vez 
que camino sobre
un puente y que este,
mientras solo respiro,
me lleva al cielo que hay
en tu corazón.


01/02/12



domingo, 1 de enero de 2012

Parte de Uno

Soy todos los libros que leo,
conteo de páginas sin fin.
Me reflejo en las miles de
palabras que cruzan la vista,
y pienso, simplemente lo hago.
Puedo ser Harry por unas horas
o tal vez Raskolnikov por unos minutos
mientras contemplo a mi abuela.
La sangre que corre por las venas
es la tinta de mis héroes, el elixir
de la sabiduría.
Mis recuerdos, son sus recuerdos.
Mis palabras son ellos volviendo,
entre los muertos.
Quiero ser todos los libros que leo
parto lejos, en la Niebla de Unamuno
vomitando deseos por doquier
perdiéndome en las palabras de otros.

sábado, 17 de diciembre de 2011

El reloj siempre vuelve al mismo lugar.


Tic Tac, el tiempo pasa...
Tic Tac, el reloj sigue...
Tic Tac, muere un recuerdo tuyo...
Tic Tac, me despojo de tus imágenes...
Tic Tac, el tiempo transcurre, me vuelvo más fuerte...
Tic Tac, borró tu vida de la mía...
Tic Tac.  Estoy listo para empezar de nuevo...
Tic Tac, y ahí estas, sentada, sin hacer nada...
Tic Tac, simplemente sonríes...
Tic Tac, clavas tus ojos en mi...
Tic Tac, todo vuelve a su lugar, todo vuelve a empezar...




Federico 17/12/11

domingo, 20 de noviembre de 2011

Las memorias de Caleb / Parte 2



Pensamientos 1

 ¡Pobre lluvia! Siempre bastardeada por los intolerantes, marginal elemento de nuestra naturaleza, ojala algún día puedas hablar y contestarle a todas esas voces con las que hay que lidiar. Tal vez algún día sepan apreciar toda tu belleza, espero poder estar vivo para cuando esto suceda.
Son los sonidos que se desvanecen detrás de cada gota, los que me hacen amarte mas fuerte. ¡Un buen vaso de alcohol también sirve! Ahh, Me siento atraído, muerto en una plegaria acuática. ¿Qué seria de la poesía sin lluvia? ¿Vaya uno a saber la suerte de Kafka?.
Lo único que se, es que mañana es lunes y que el trabajo me espera. Trabajo para sobrevivir y solo eso, tengo deudas por vivir, ¿que clase de dios permitiría eso?
¡No importa!, ¡Vamos carajo, concéntrate en otra cosa!... Que el mundo no devore tu sonrisa. Tengo una ventana, la ciudad y la lluvia.
¿Y ella?, ella si puede destruirme, pero no quiero pensar, no quiero. Su pelo, el perfume, todo me hace dudar al salir a la calle, es mi pecado pensar que siempre va estar merodeando mi mundo, como una sombra eterna.  
Ay cerebro… ¿Por qué me haces esto? ¿Querés Marihuana?... ¿Necesitas eso para no preguntar más?... vamos se bueno, que hoy no es un gran día.
Por el amor de Alá, me quede sin, voy a tener que hablar con oscarcito mañana, definitivamente hoy no es un buen día.
Que estupido creer que esto me ayudara, pero... ¡que necesario la pucha! El humano cada día es más un adicto al placebo que la realidad. Me incluyo, siento la mediocridad, es inevitable, cuanto cuesta conseguir un pedazo de paz, cuanto cuesta esa palabra en todo aspecto.


Federico 21/11/11